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Viernes, 20 de Enero de 2017 -

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Telemedicina en Panamá

El concepto de telemedicina surgió en 1970 con el desarrollo de la tecnología. Nace como una forma de luchar contra las barreras geográficas incrementando la accesibilidad a los cuidados de salud gracias a la ayuda de la ciencia, especialmente en zonas rurales y en los países en desarrollo, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud.
Brasil, Argentina, Colombia, Chile, Costa Rica y México son algunos de los países latinoamericanos que han logrado adelantos en materia de informática médica.
Panamá no se ha quedado atrás en estos avances. En 1999 dio sus primeros pasos en esta área, cuando se creó el Centro de Documentación e Información Médica en la Facultad de Medicina de la Universidad de Panamá (UP), recordó Silvio Vega, uno de los gestores de esta iniciativa.
Este proyecto consistió en hacer teleconsultas de manera “bien rudimentaria a través de correos electrónicos”, consultas que eran enviadas desde diferentes regiones del interior del país, rememoró.
En 2002 se hizo posible el Programa Nacional de Telemedicina, a través del Decreto Ministerial No. 472 del Ministerio de Salud (Minsa), con el apoyo de la Caja de Seguro Social y de la Universidad de Arizona (Estados Unidos).
Este programa incluyó la teleradiología y la telepatología. Empero, el Minsa cambia el decreto ministerial original por el Decreto No. 272 en 2005 y esto dio como resultado el Programa Nacional de Telemedicina y Telesalud de Panamá, indica Silvio Vega, quien es el director médico de este programa.
Esta modificación hizo posible la creación del Proyecto de Telemedicina Rural, que tuvo su sede en la provincia de Chiriquí, específicamente en la comarca Ngäbe Buglé, y permitió la comunicación con sitios rurales como Hato Chami, Hato Juli y Cerro Iglesia, pertenecientes a este sector.
Desde 2012 cuentan con el apoyo de la Fundación de la Familia López, de la cantante y actriz Jennifer López, que ese año donó equipos para la telepediatría.
Luego se incluyó a los hospitales de San Félix y al Materno Infantil José Domingo de Obaldía, ambos en Chiriquí, señaló Florencio McCarthy, coordinador local del programa.
Este proyecto se trabajó en conjunto con el Hospital del Niño de Los Ángeles (Estados Unidos), entre otros, incluidos en la red de la Fundación de la Familia López, dijo McCarthy, quien es especialista en pediatría y nefrología pediátrica.

 
ATENCIONES DE SALUD A DISTANCIA
El acceso remoto a diagnósticos y a diversos tratamientos de salud es una realidad para pacientes de algunos países de América Latina, incluyendo a Panamá, gracias a la telemedicina.
En el istmo se empezó a incursionar en este tema en 1999, llegando a centros periféricos de teleconsulta en Chiriquí (Puerto Armuelles, Bugaba, Volcán, David y San Félix); Veraguas (Santiago) y Coclé (Penonomé y El Valle). Este programa tuvo una duración de dos años.
Panamá cuenta hoy día con un Programa Nacional de Telemedicina y Telesalud, del Ministerio de Salud (Minsa), en el que se desarrolla más que nada la teleradiología.
Este programa funciona con estaciones en varios centros de salud y hospitales del Minsa, cuenta Silvio Vega, director médico de este programa.
Además, funciona el Programa de Telemedicina Rural, creado en conjunto con la Universidad de Arizona (Estados Unidos), y que desde 2012 es apoyado por la Fundación de la Familia López, y se dedica a la telepediatría, asegura.
En tanto, la Caja de Seguro Social (CSS) está construyendo su propio programa, en el cual incluirá la teleradiología y en el futuro no muy lejano habrá teleconsultas para las principales especialidades, adelanta.
 
FUNCIONAMIENTO
El Minsa cuenta con un sistema de teleradiología que opera desde hace casi 10 años, recalca Reynaldo Herrera, director nacional de Informática del Minsa.
Diariamente, asegura, se realizan en todo el país unos mil 500 estudios entre exámenes programados y de urgencias.
Uno de los beneficios del sistema es que se han acortado los tiempos de respuesta al paciente.
En centros hospitalarios rurales antes se requería tomar una placa de rayos X, revelarla y enviarla por valija al especialista. El radiólogo preparaba el informe, que debía ser pasado a una secretaria y el resultado era devuelto al hospital por la misma vía. Este proceso podía durar semanas, comenta.
Con el sistema de teleradiología se han digitalizado los departamentos de radiología de cada centro y ahora las imágenes viajan por redes informáticas.
Los radiólogos pueden en estos momentos acceder a las placas de manera inmediata y hacer comparaciones con estudios previos.
En años recientes también han proliferado las jornadas preventivas para el tamizaje (screening) de mamografías. Equipos digitales de mamografía, montados en unidades móviles, han permitido realizar giras en lugares apartados del país. Estos estudios son incorporados al sistema e informados por especialistas, añade.
Los hallazgos son entregados a los pacientes de forma oportuna para iniciar tratamientos en el menor tiempo posible.
 
TELEPEDIATRÍA
El Hospital del Niño forma parte de la red del Programa Nacional de Telemedicina y Telesalud, ofreciendo telepediatría desde enero de 2013.
Entre los nosocomios que que participan están el Hospital de Especialidades Pediátricas de la CSS; el Hospital Materno Infantil José Domingo de Obaldía y el Hospital de San Félix, ambos en Chiriquí; y el Hospital del Niño de Los Ángeles (Estados Unidos), indica Florencio McCarthy, coordinador local del programa.
Se espera que en 2016 se amplíe el programa y se incluya a los hospitales Cecilio Castillero en Chitré (Herrera) y al Dr. Luis ‘Chicho’ Fábrega, en Santiago (Veraguas).
Desde 2013 se ha mantenido una continuidad en educación médica. “Que es la parte que más provecho se le ha sacado”, asegura.
Este programa ofrece telediagnóstico, es decir, permite que un médico no estando en un hospital sea capaz de apoyar en el diagnóstico de un paciente.
Hay un equipo que permite la toma de un electrocardiograma y en el momento en que se toma el electro, el médico en el otro centro lo ve y lo evalúa.
Además, cuenta con equipos para ultrasonidos y otoscopía, que hacen posible que mientras se realiza el ultrasonido o tomando una imagen del oído, otro galeno puede ver las imágenes y dar instrucciones.
Pero eso no es todo. También tienen herramientas que permiten que un médico a distancia escuche los ruidos cardiacos y respiratorios de un paciente, como si lo estuviese escuchando con su propio estetoscopio.